Compartir está de moda

Por | Miércoles, 8 octubre, 2014

(cc) Camila Sánchez

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Por Camila Sánchez

Desde tiempos inmemorables el ser humano ha encontrado la forma de colaborar con su entorno. Desde que cazábamos en manada hasta la llegada de los sistemas de consumo, pero en la actualidad la forma en que compartimos ha estado en constante cambio gracias a la era digital: pasamos de la cultura del yo a la del nosotros.

Rachel Botsman expositora de la charla TED titulada “The case for collaborative consumption”, habla sobre el poder de la colaboración y el intercambio a través de las tecnologías de red, y sobre cómo se va a transformar el negocio, el consumismo y la forma en que vivimos.

“El crecimiento del consumo colaborativo no es una idea endeble ni una tendencia a corto plazo, sino una fuerza cultural y económica que reinventa no sólo lo que consumimos sino la forma en que consumimos”, así es como Rachel inicia su exposición y nos trata de convencer en aproximadamente diecisiete minutos el por qué de la importancia de esta nueva forma de consumo.

Nacidos para compartir y cooperar

Las herramientas tecnológicas propician la confianza entre desconocidos. Actualmente nos encontramos en una era global donde las relaciones cara a cara se pueden generar en la red y a una escala donde nunca antes había sido posible. De acuerdo a Botsman, se ha cableado el mundo para poder compartir nuestra red de Facebook, nuestras redes de intereses, hasta incluso el lugar donde vivimos.

Las antiguas formas de comercio e intercambio están siendo rediseñadas en nuevas formas más dinámicas y atractivas: creando una economía donde lo mío es tuyo.

“Estamos conectados para compartir”

(cc) Camila Sánchez

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De ser consumidores pasivos, pasamos a ser creadores y colaboradores de información. Internet ha eliminado a los intermediarios y así las relaciones se han vuelto de igual a igual.

La causa de por qué sucede tan rápido es debido a la colaboración móvil. Actualmente estamos en una era conectada, donde podemos ubicar a cualquiera en cualquier lugar del mundo, en tiempo real y todo desde un pequeño dispositivo situado entre nuestros dedos.

Consumo colaborativo del siglo XXI

La importancia de la comunidad, donde se genera la redefinición del significado de amigo y vecino, las múltiples redes sociales de igual a igual, las tecnologías de tiempo real que cambian nuestro comportamiento, entre otros factores, nos están llevando hacia el consumo colaborativo actual. Se fusionan para generar un gran cambio, alejándonos del híperconsumo.

Las redes sociales son sumamente influyentes en este sistema. El intercambio dentro de las webs, como en Twitter o Flickr, se vuelven realidades cotidianas, comunes. Cada vez estamos consumiendo y colaborando más.

Como se menciona en el texto “Estrategias de la comunicación” de M. Grandío Perez y M. A. Ojeda (2012), las redes sociales, como medio de comunicación, permiten que los usuarios estrechen relaciones y conversen entre ellos. Así mismo, comparten opiniones sobre marcas, comentan sus experiencias con los productos y declaran sus preferencias de consumo. La era digital se instala en nuestras vidas y relaciones y nos incitan a seguir colaborando dentro del sistema.

El consumo colaborativo cambia comportamientos

En relación al ejemplo planteado por Botsman, este nuevo sistema de consumo cambia la forma en que la gente se enfrenta a las tecnologías. Esta nueva era hace que compartir y colaborar sea atractivo. Nuestras relaciones para satisfacer necesidades son mucho menos tangibles que las anteriores. Ya no queremos un DVD, queremos el contenido solamente, no quiero un CD, sino la música que reproduce: no queremos cosas, sino lo que nos satisface, la experiencia que se obtiene.

Confianza y reputación

Todos estos sistemas demandan un cierto grado de confianza y la base de éstos es la reputación. Ahora en la web no hay forma de pasar desapercibidos: con cada click dejamos una huella, con cada idea posteada o imagen compartida, estamos expresando cuán bien colaboramos en el espacio cibernético y si somos dignos de confiar o no.

En “Estrategias de la comunicación”, la reputación es el conocimiento intensivo y valoración personal de una organización que comparten sus interlocutores en internet. Prestigio consolidado que una marca logra entre sus stakeholders mediante las acciones que lleva a cabo. Tiene que ver con la confianza y la credibilidad que los consumidores tienen hacia ella.

Rachel define a la reputación como una nueva moneda social, ya que en un futuro no muy lejano podría llegar a ser muy importante dentro del consumo colaborativo y las redes digitales.

 “Mi misión es poner de moda el compartir”, declara Botsman. Las tecnologías han llegado para alterar los modelos de negocios antiguos, para dejar atrás el despilfarro del híperconsumo y mostrarnos cuando “suficiente es realmente suficiente”.

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2 comentarios
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  1. La velocidad de la colaboración también se da porque como usuarios estamos constantemente conectado a multipantallas. Estamos conectados desde cualquier dispositivo, colaborando constantemente.

    Respecto a la satisfacción de nuestras necesidades, tienes razón. Hoy en día lo podemos ver en la misma publicidad, donde la promoción no es el producto mismo, sino que la experiencia que el producto te dará si lo consumes.

    Camila, hay links que están rotos y otros con problemas de privacidad. Son los más interesantes, ya que creo que definen ciertos conceptos que tu planteas.

  2. Ya está corregido correctamente, gracias Antje.

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