Conectarnos nos Desconecta

Por | Jueves, 4 septiembre, 2014

(cc) Joaquín Pérez León

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Por: Joaquín Pérez León

La web 2.0 ha revolucionado nuestra manera de vivir. Nuestro mundo comienza a depender de una pantalla. Años de tradición se van reemplazando con los atractivos que la web en “beta permanente” nos ofrece de manera instantánea, atacando directamente los gustos personales.

Con la constante innovación tecnológica que comienza a surgir desde el año 2001, La web, ahora denominada WEB 2.0 comienza a revolucionar la forma en que hacemos las cosas. Con la Arquitectura de Participación, donde los usuarios comienzan a crear contenido que luego logrará captar la atención de miles de personas, mientras más gente utiliza las nuevas herramientas que brinda la Web, mejor funcionará el sistema.

El funcionamiento de una serie de elementos que configuran la Web 2.0, tales como aplicaciones y software son retroalimentados por la masiva tendencia de expresarse, mostrar, vender y de pertenecer a esta era digital. No solo los medios, las personas de manera individual comienzan a realizar la tarea de exponer abiertamente información que llegará a algún público determinado.

Herramientas como Amazon, las Wiki, redes sociales y aplicaciones como Itunes, Waze, entre miles de otras, llegaron para solucionar temas cotidianos y hacen que nuestra vida sea mucho más rápida, no perdemos tiempo en comprar, investigar o hablar directamente con una persona, basta con sentarse frente a la pantalla y con un mínimo de conocimiento podrás realizar una infinidad de cosas.

Interdependencia: Usuario – Web 2.0

Conectarnos y más aún, permanecer conectados, es un hábito que comienza a ser bastante común, y es que no va solo en que nosotros necesitemos Internet, la web nos necesita a nosotros para poder funcionar e ir innovando a la velocidad que lo hace, las miles de páginas en beta permanente dependen de los usuarios para su desarrollo, así como todas las aplicaciones y software que aparecen.

Esto a su vez ha logrado la capacidad de empapar a las personas en contenidos clasificados por intereses particulares, el denominado Folksonomy. Es que, ¿no es un vicio recibir todo el contenido, información o material audiovisual que uno desee con la simpleza de un par de clics?

(cc) Joaquín Pérez León

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Sin duda es un vicio. En la actualidad, según un estudio realizado por Google, pasamos en promedio 11 horas diarias en algún tipo de pantalla, los smarthpones con un 39% de interacción son las pantallas más utilizadas. Renombradas empresas como Google, Amazon, gigantes del espacio digital, se han encargado de que necesitemos cotidianamente herramientas que años atrás ni las imaginábamos.

Comenzamos a depender de una pantalla para subsistir, las nuevas generaciones ya no tendrán las tradiciones que nosotros conocimos. El 86% de nuestra interacción con los medios es a través de pantallas, cifra alarmante que nos indica cómo ha evolucionado nuestro hacer cotidiano. Nuestros esfuerzos físicos son cada vez menores, no necesitamos hacer mucho para conseguir lo que deseamos desde nuestro asiento. Las personas se comienzan a volver cada vez más cómodas y esperan que todo les llegue.

La web no solo ha evolucionado en términos de entretención, pasatiempos o compras, también lo ha hecho para revolucionar la manera de aprender, desarrollando la educación 2.0 un concepto en el cual se comienza utilizar el trabajo colaborativo y el conocimiento social, además de la práctica de clases online. Podemos impartir clases de un país a otro, contactarnos con extranjero de manera instantánea, aprender inglés o el idioma que uno quiera desde nuestras casas con profesionales al otro lado del mundo. Aunque aquí también se pierde la interacción, es algo realmente bueno, sobre todo para aquellas personas que no tienen la posibilidad de asistir a cursos por motivos de trabajo o tiempo. Sin duda, son este tipo de avances los que necesitamos como sociedad, cosas que agilicen nuestra productividad.

Perdiendo la tradición

Es un hecho, lo que antiguamente era algo cotidiano, salir a las plazas, juntarse con personas en lugares públicos, crear juegos desde la imaginación y gozar con la simpleza que te entrega el entorno es algo que cada vez se da menos, debido a esta revolución digital y a la globalización. Beatriz Sarlo cuenta cómo las personas han ido dejando de lado las clásicas tradiciones como ir a comprar el diario, conversar con el vecino o utilizar los espacios públicos para la recreación en conjunto de los individuos.

Esta transformación que hemos tenido nos ha llevado a un mundo en el que todo es reemplazable, instantáneo y desechable. Antes las cosas se arreglaban, hoy en día se votan y se reemplazan por una nueva, la gente no se da el tiempo para solucionar problemas.

En mi opinión considero que esta revolución digital es un adelanto muy significativo para la humanidad, creo que si bien es algo muy positivo en el sentido de que se le da la oportunidad a las personas de satisfacer necesidades básicas como comprar algo, informarse o aprender de manera muy fácil y rápida. También existe un lado que es bastante negativo; nosotros, como generaciones actuales comenzamos a estar absorbidos por esta abundancia de información y tiempo en la web, siendo que no nacimos en una época en la que si bien estamos insertos en esta web 2.0, pertenecemos también a la antigua tradición donde la imaginación era tu mejor herramienta para jugar. Qué quedará para las nuevas generaciones, donde los niños a los 3 años se manejan en dispositivos touch y su entretención es sólo el Play Station o cualquier tipo de juego de ésta categoría, es algo de lo que no tenemos precedente y no sabemos cómo se dará y cómo se formarán estos individuos.

Debemos profundizar en estos temas y buscar un equilibrio entre el uso de las pantallas y de una vida común y corriente. Hay que instaurar educación que enfatice en estos conceptos que en un futuro serán un tema bastante importante.

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13 comentarios
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  1. Bastante irónico que las diversas multipantallas que tenemos a nuestro alcance sirvan para que estemos conectados con los que no están, pero nos desconectamos de los que están a nuestro lado.

    ¿Cuánto tiempo le dedicas tú a tu celular, Joaquín?

    Ojo con los hipervinculos, en algunos no seleccionaste la palabra completa y cuidado con la ortografía.

  2. Es un fenómeno bastante interesante, sin duda vale la pena tomar conciencia de esto y analizar que es lo que consideramos correcto para nosotros y futuras generaciones.
    Viendo uno de mis días normales, creo, que estoy dentro del promedio de las 11 horas diarias frente a alguna pantalla. El notebook y celular son, sin duda, los que más utilizo, ambos para la universidad, entretención y para comunicarme.

  3. Gracias por las ideas vertidas aquí. Recuerda que en los lead no usamos cursivas. Saludos.

  4. Es muy cierto que nuestro mundo empieza y termina con la pantalla de un dispositivo multimedia. Estamos acostumbrados a estar conectados constantemente y en compañía de miles de personas online. La antigua noción de salir a las calles y disfrutar de una buena conversación en un bar o en un espacio abierto está cada día más en detrimento.

    Nuestro tiempo está siendo literalmente “tragado” por la web 2.0 y es algo sumamente preocupante. Ya no hay instancias de reuniones entre amigos o familiares: cada vez más dependemos de la tecnología y menos de las personas.

    ¿Qué es lo que hace que éstas ya no quieran comunicarse con su entorno fuera de su computador? ¿Por qué internet no ha sido completamente beneficioso y enriquecedor para sus usuarios?

    La psicóloga y socióloga del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Sherry Turkle, en su charla “Connected, but alone?” publicada en Ted.com, estudia cómo los dispositivos y consumidores online están redefiniendo la conexión humana y la comunicación. Nos pide pensar profundamente acerca de los nuevos tipos de relación que queremos mantener con la era digital y analiza como la tecnología está cambiando nuestras relaciones modernas con las demás personas y con nosotros mismos.

    Entablar una conversación es una actividad muy exigente en nuestra realidad digital. Nos impone estar presentes y nos deja desnudos ante nuestro interlocutor, exhibiendo quiénes somos y cómo somos. Sherry afirma que “nos sentimos solos, pero nos asusta la intimidad”.

    Internet nos da la impresión de estar en compañía sin tener que recurrir a las exigencias de una amistad, pero la verdad es que pese a nuestro pánico a estar solos, solo sustentamos relaciones que podemos y sabemos cómo manejar: las digitales. “Aún estamos a tiempo de cambiar esa convivencia con la tecnología. Tenemos que volver a aprender el valor de la soledad”, señala esperanzada la psicóloga estadounidense.

    Es evidente que en este siglo XXI, es casi imposible hacer perdurar una conversación sin que uno de los interlocutores no mire su e-mail, responda a una llamada o mande un whatsapp. Y, al parecer, aunque se ha convertido en algo mundialmente aceptado, debemos cuestionarnos ¿cómo es que los demás nos perciben cuando estamos constantemente sumidos en una pantalla iPhone o entre las teclas de un Blackberry?

    La charla de Turkle, que ya tiene 2.438.838 visitas, relata cómo es que ya no existe en el hogar una convivencia libre de tecnologías. Las familias no saben el daño que crean en sus relaciones personales, debido al tiempo que se le dedica fervientemente a internet y lo poco y nada que se le da a sus propios pares. ¿Cómo hacer entender a los adolescentes, que envían miles de mensajes al mes? ¿O a sus padres, que aprovechan para contestar e-mails entre el café y las tostadas mientras desayunan con sus hijos y los ignoran?

    Según Sherry Turkle, hay que ponerle límites a la tecnología. Crear espacios libres, como la cocina o el dormitorio. Respetar nuestros momentos de intimidad con la gente apagando el teléfono, entre otras medidas, que para ella es lo que la sociedad necesita con más urgencia.

    ¿Crees que si se tomaran en serio estas medidas, a largo plazo, cumplirían su cometido?

  5. http://www.ted.com/talks/sherry_turkle_alone_together#

  6. Lo que hasta hace poco era lo más cotidiano del mundo, hoy ya no es tan obvio. Es tan fácil como hacer un pequeño “experimento” y darnos una vuelta por cafés, centros comerciales, restaurantes o en realidad por cualquier lugar en donde haya una persona. Los resultados realmente son decidores y preocupantes, y no es necesario ser un experto para analizar el contenido obtenido, si no que basta solo tener un poco de sentido común. Chile tenía 24,1 millones de celulares activos hasta el 2012, (esto quiere decir que más de un celular por persona) cifra que hasta la fecha debe haber aumentado de sobremanera, si bien para alguien podría ser un índice de desarrollo y conectividad, realmente es algo preocupante y de lo cual tenemos que estar consientes y asumir los pro y los contras que esto significa. Volviendo al “experimento” planteado en un principio, al ver a la gente en un café o en cualquier parte, siempre y al menos un par de veces por minuto miran u ocupan su teléfono móvil; se puede apreciar esto en un grupo de amigos que están comiendo un restaurant y todos al menos un par de minutos todos están con su teléfono en la mano whatsappeando, en facebook, o conectados cualquier red social que sea del interés y dejan de comunicarse entre ellos siendo que ese es el fin inicial de la junta , ósea se genera una gran contradicción y es aquí donde el titulo del post tiene mucho que ver ya que dice “Conectarnos nos desconecta” sino mejor cada uno come en su casa y hablan a través del celular. Otro ejemplo es que la gente antes de que existieran los teléfonos móviles eran mucho más proactivas y realizaban mas actividad, ya que no tenían tantas distracciones, se juntaban mucho más, interactuaban mucho más físicamente y tenían más libertades, y aquí quiero hacer hincapié ya que muchos dirán ¿Qué tiene que ver la libertad, con los teléfonos móviles y la conectividad? Y claro que tiene que ver, y mucho que ver. Esto lo explica claramente Malte Spitz en su video titulado “Dark side of data” en donde deja al descubierto lo vulnerables que somos antes las compañías de teléfono y lo fácil que es otras personas sepan cada paso de mi vida , violando el espacio personal mas intimo de las personas , ya sea porque pueden saber qué lugares visitos , con qué personas hablo y así un millón de información a través de códigos y datos ,que no les pertenece y que antes del boom de los teléfonos móviles y el desarrollo del internet era imposible obtenerla , ya que al no tener un aparato conmigo , no podían rastrear mis movimientos, hoy en día el teléfono y el internet móvil , se ha trasformado en un arma de doble filo , si bien nos podemos comunicar con personas que están en otras ciudades e incluso otros países, muchas veces nos “desconectamos” con la realidad y las personas con las que convivimos día a día, además cierta medida estamos nosotros mismos siendo esclavos y cuartando nuestra libertad , ya que un grupo de personas que son los dueños o líderes de las grandes multinacionales de telefonía acceden a nuestra información y saben cada paso que damos , el celular es para ellos un verdadero GPS que permite monitorear a todas las personas que deseen. Por esto creo que hay que tener mucho cuidado y pensar dos veces las cosas antes de conectarnos, ya que realmente lo que podemos estar asiendo no es más que desconcertarnos.

    Adjunto link con el video de Malte Spitz:
    https://www.ted.com/playlists/130/the_dark_side_of_data

  7. Estoy de acuerdo con que cada vez mas, gradualmente nuestras vidas giran en torno a lo que sucede en las distintas pantallas que la mayoría de nosotros tenemos a nuestro alcance. Los efectos que produce este fenómeno actual en nuestra sociedad son muy variados. Mirados desde distintas perspectivas podemos llegar a muchas conclusiones: tanto positivas, como negativas.

    La web 2.0 y todas las ramas que salen de esta necesitan usuarios para funcionar, dados esto, nos inventan a los usuarios “problemas” -que me hacen preguntar: ¿serán realmente problemas?- creando “soluciones” a través de aplicaciones, paginas web, redes sociales, etc. Cada una con un roll distinto y con caracteres que las diferencian unas de otras dandole a cada una una función que están casi al nivel ser nombradas sociales. Esto hace que cada vez mas personas sean atraídas para formar parte de la gran red que crece cada vez mas.

    Entre los videos TED en la categoria “Communication”, hay un video que habla sobre la dependencia que tenemos hacia los aparatos electrónicos que tienen conexión a internet, por lo tanto a la web 2.0 ( redes sociales, etc). Tanto así, que según Abha Dawesar vocera del clip llamado “Life in the digital now”, hemos llegado a darle la misma importancia a estar conectados que ha tener un refugio, acceso a alimentos llegando incluso a remplazar los vínculos sociales por los digitales.

    Con este último dato, puedo concluir que el titulo “Conectarnos nos desconecta”, es una afirmación bastante acertada y que tiene un fuerte trasfondo, pero de todas formas el mundo ya no es el que era antes, pues la tecnología a llegado al nivel de ser parte de nuestra identidad. Pienso que esto es algo preocupante, ya que el estado en el que estamos ahora no es permanente y va creciendo la necesidad en las nuevas generaciones de depender de este fenómeno y bien sabemos que no aporta en las relaciones humanas, debido a que nos vamos limitando a mirar y tipear en las pantallas de nuestros celulares y tablets, que nos impiden mirar más allá.

  8. Adjunto video

  9. http://www.ted.com/talks/abha_dawesar_life_in_the_digital_now#t-92020

  10. Camila y Florencia, sin duda la web y principalmente las redes sociales han atacado directamente a nuestras relaciones personales y en muchos casos se han visto afectadas. El nivel de conectividad que tenemos en la actualidad es algo sorprendente y creo al igual que lo que postulan ustedes, que debemos tomar medidas en esto, buscar un equilibrio, una cultura digital que se haga responsable quizá no tanto de nosotros pero sí de las futuras generaciones que se verán mucho mas absorbidas por estos medios.
    Camila, respondiendo a tu pregunta, creo que sí sería un beneficio a largo plazo, si comenzamos a inculcar principios y valores relacionados con la tecnología y el apego a la familia o las simples tradiciones cotidianas que nos marcan como personas podríamos tener futuras generaciones responsables de ellos mismos y su integridad social. si no hacemos algo al respecto tendremos un futuro conectado solo a través de pantallas, esto trae consigo una serie de represarias en la mentalidad de las personas.
    Las cosas materiales comienzan a ser cada vez más sustituibles, es que en esta época todo es reemplazable, rápido y accesible, creo de manera personal que si continuamos de esta forma no solo serán sustituibles las cosas materiales, también lo serán las relaciones y nuestra sociedad. Será tan fácil cambiar la pareja como un pantalón en una tienda.
    Un interesante ejemplo de esto es la aplicación para móviles Tinder que busca posibles parejas en kilómetros a la redonda, innovación que viene a romper un esquema de tradición y cortejo propio de las personas, algo tan íntimo se ve amenazado por una aplicación donde no tienes que estar presente para llegar a conocer o tener una relación personal con otros.

  11. Roberto, comparto esto que planteas, nuestra intimidad se a visto abusada por la tecnología, nos pueden seguir en cualquier parte y podemos ser víctima de espionaje sin darnos cuenta. Me parece interesante cuestionarse si es que todos estos adelantos tecnológicos son buenos para nuestra sociedad, si es que son creados con una finalidad positiva o puede ser también una forma de controlar la opinión pública por medio de la gran cantidad de datos que vamos dejando en nuestro uso diario de la web, nuestra información es útil para muchas empresas, quizá podría serlo también para gobiernos. También podríamos verlo como una forma de controlar a las masas, conocer gustos y tendencias, además de poder captar posibles focos de conspiraciones o cosas por el estilo. Creo que es una herramienta perfecta para dominar a la población aun que si bien da mucho espacio para ejercer una opinión, se puede utilizar todo como herramienta de control social. ¿Cual es tu postura frente a esto? ¿Crees que puedan existir entidades que utilicen nuestra información y actividad para realizar estudios o seguimientos a personas e ir viendo las tendencias de las masas y así establecer un cierto control sobre la población?

  12. Joaquín sin duda alguna que la tecnología y las redes sociales son ocupados por ciertas personas o autoridades con un afán de espionaje y control , esto como bien lo menciona Andrew McLaughlin quien dice que las redes sociales no son sólo el lugar para coordinar esfuerzos contra gobiernos represores,sino que son una fabulosa fuente de información para los que espían a sus ciudadanos(1). Es muy fácil acceder a información , ya que la mayoría de aplicaciones y redes sociales solicita acceder a la información personal de nosotros , aceptando muchas veces sin saber que realmente significa esto. Si bien creo que los grandes criminales o personas buscadas no planean estrategias por Internet o a través de llamadas telefónicas por el hecho de que pueden ser intervenidas, creo que los datos personales son de una utilidad inmensa para poder conocer el paradero, gustos e información de millones de ciudadanos.

    1 http://www.clarin.com/tecnologia/espionaje-sociales-efectiva-control-Internet_0_545345712.html

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