Películas en Crowdfunding: la productora colaborativa

Por | Jueves, 4 diciembre, 2014

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Las grandes productoras rechazan miles de películas al día. Esas ideas se pierden o acaban filmándose con un presupuesto miserable, que daña más la historia de lo que la cuenta. Sin embargo, la llegada de las plataformas de micro-mecenazgo le ha otorgado una nueva oportunidad a las producciones independientes, ¿te gustaría ser financista de un éxito de taquilla?

Cuando internet salvó a Verónica

El año 2007 la serie de televisión “Verónica Mars” fue cancelada tras tres temporadas al aire. 6 años después sería revivida con dos millones de dólares aportados por fans y colaboradores.

Cuando la serie se canceló, los seguidores reaccionaron en Internet, ya que a la serie le iba bien en rating y había generado un culto en los años que estuvo al aire. Sin embargo, su destino estaba escrito. Al igual que el de otras reconocidas producciones televisivas como “Pushing Daisies” o “Chuck”, no pudo con la recesión estadounidense, la huelga de guionistas y la competencia con las superproducciones de la época. Por mucho que los fans quisieran que la serie continuara, el dinero no existía y los casos de colaboración económica colectiva de este tipo de proyectos era limitado, sino imposible.

Cinco años después, Rob Thomas, creador del show, quiso entregarle a los fans un final justo para la historia y decidió convertirla en una película. No obstante, el proyecto fue rechazado repetidas veces en Hollywood y Thomas decidió acudir a quienes lo habían seguido apoyando desde el día de la cancelación: sus seguidores. En 2013 abrió una cuenta de Kickstarter (una de las múltiples plataformas de donación y financiamiento de proyectos “crowdfunding”) y publicó el plan de la película. En menos de 12 horas, ya había reunido los 2 millones de dólares que necesitaba para filmar “Veronica Mars”. El hecho marcó diferentes hitos: fue la primera vez que los fans pudieron realmente “salvar una serie”, dando un paso más allá de las quejas y las súplicas a las grandes empresas productoras; obtuvo el récord en ser el proyecto cinematográfico que se había financiado más rápido hasta el momento (y uno de los kickstarters también) y marcó un precedente para distintas películas que hoy buscan concretarse a través de las donaciones voluntarias.

Sin embargo, es necesario hacer una pausa para entender el fenómeno ¿Por qué fue posible lograr tal nivel colaborativo ahora, 6 años después de la cancelación de la serie? ¿Por qué no aportar antes y financiar la extensión de  la serie original? La respuesta es simple y está dividida en dos puntos: En primer lugar; aunque el crowdfunding se practica desde 1997 con la gira musical de Marillion en Estados Unidos, el concepto se hizo popular desde el 2011 y las plataformas en línea comenzaron a funcionar después de la cancelación de la serie: Indigo-go en 2007, Kicksarter en 2008 o Ideame en 2011.

Además, hay que dar un vistazo a la evolución histórica que ha tenido el RSS y la participación en internet. Tim Berners Lee ya había considerado la posibilidad de que internet sirviera como plataforma a la inter-creatividad o potenciador de la colectividad en el 2000; cosa que fue demostrada con ejemplos como el nacimiento de Wikipedia (Cobo et al: 2007:29), mas fue con el cambio de la web 1.0 (donde la relación entre el usuario y el creador es vertical) a la web 2.0 (donde la participación es la regla), que fue posible tener un feedback real y en vivo de las opiniones (O’Reilly; 2006: 2-3). 2007 fue un año clave para las redes sociales, pero estas aún  no eran lo suficiente maduras para abordar la colaboración económica que hizo surgir el crowdfunding.

En resumen, el momento ideal para que Robert Thomas lograra recaudar dos millones de dólares, fue 2013.

Otras películas que no existirían sin internet

Entre 2010 y 2011, Iron Sky llegaría a recaudar 7,5 millones de euros en presupuesto de rodaje. La película, que planteaba la idea de una realidad paralela donde los Nazis habían instalado una base lunar operante hasta 2018, fue rechazada por considerarse ridícula. Sin embargo, a los fans les encantó, el  largometraje es descrito como una producción finlandés-germano-australiana ciencia ficción humorística dirigida por Timo Vuorensola, pero debe considerarse la colaboración de todo internet, ya que la idea podía financiarse sin discriminación a los donantes por geo-localización. Aunque la academia siguió criticándola por su temática “ridícula”, el filme logró recaudar más de 1.5 millones de euros sobre el presupuesto inicial e incluso fue seguida por un videojuego. Los creadores se encuentran buscando financiamiento para una segunda parte. Esta vez, Adolf Hitler ha creado un ejército de soldados que montan tiranosaurios Rex modificados genéticamente.

Otra película financiada a través de este sistema fue “el Cosmonauta”, una película española estrenada en 2013 que plantea la idea de ¿Qué pasaría si, al volver a la tierra, no quedara nadie? A diferencia de “Iron Sky”, el filme si fue bien catalogado por la crítica, quien destacó la poca fe que se había tenido en el guion en comparación al resultado, además de la excelente calidad de los recursos gráficos. En retribución a la ayuda de los aportes voluntarios, la película fue puesta a libre disposición del público en Youtube bajo el postulado “El Cosmonauta ha sido financiada a través de crowdfunding y se estrenó gratis este 18 de Mayo en Internet bajo licencias Creative Commons; simultáneamente a salas de cine, televisión y DVD. “El Cosmonauta”, una película de Riot Cinema Collective y 5000 personas más””. ¿Qué significa esto? Que la película fue financiada por y para un público abierto en internet, algo que la distingue de otras producciones similares.

Este año cientos de animadores abandonaron Disney porque no querían o no se habían actualizado a las nuevas tecnologías 3D. Uno de ellos, James Lopez, había trabajado por casi 25 años en películas como “El Rey león”, “Pocahontas”, “Hércules”, “Las locuras del emperador” y el cortometraje ganador de un Oscar “paperman”. A él se le unieron un equipo de profesionales con amplia experiencia en caricaturas (desde Roger Rabbit, Lilo y Stich o Tarzán hasta Frozen y Wreck it Ralf, filmes digitales) para rescatar la animación 2D, ya que estaban seguros que aún tenía un público cautivo. Este año lanzaron el proyecto Indigo-go “Hullabaloo”, una película Steampunk en 2D que esperaba recaudar $80.000 dólares para su producción y acabó recolectando $470.726, un 488% más de lo que necesitaban. Nuevamente, fue la comunidad en internet la que se manifestó en ayuda de una idea. Lo interesante es que de la película participarán los actores de voz de las películas de Disney de los años 90’s, como Andreas Deja, la voz de Scar en El rey león y Jaffar en Aladdín.

Crowdfunding en el cine chileno

La primera película en buscar financiamiento a través del sistema Crowdfunding en Chile es “Noche”, una historia de ciencia ficción en la que el mundo se sumerge en una noche eterna y los protagonistas deben sobrevivir a los peligros que vienen con ello. A través de la plataforma Idea.me, el filme logró recaudar más de 2.700.000 para costear la diferencia que necesitaba en la producción. Las “recompensas” iban desde una invitación al estreno hasta la posibilidad de participar como extra en una de las escenas de la película y demostró que el escenario nacional también puede ser parte de la vanguardia de colaboración por internet.

El futuro del cine

La llegada de internet le trajo grandes problemas a Hollywood: la piratería, los sitios de descarga y hasta youtube han otorgado la oportunidad de burlar las barreras de entrada (por ejemplo taquillas de cine, Dvd’s, blue-Ray o netflix) que las productoras tienen para lograr retribuir las millonarias inversiones que hacen en cada proyecto cinematográfico. Por eso, para los cineastas es cada vez más conseguir que dichas empresas financistas confíen en una idea si esta no promete ser un éxito, o cuyos temas salgan de la seguridad de lo convencional. Además, las ayudas estatales, como Fondart o Conicyt en Chile, son alternativas que requieren de un elevado manejo técnico del papeleo, arduas jornadas de investigación, capacitación y por último, largas esperas sin ninguna seguridad y los siempre recordados “pitutos”. Internet, y junto a este, proyectos vanguardistas como el financiamiento vía Crowdfunding se han convertido en nichos reales para que los creadores logren llevar adelante sus ideas junto a quienes serán su público objetivo(recordemos a Fondeadora, la nueva plataforma que llegó a Chile). Lo más destacado de este sistema, es que demuestra que lo que se ofrece en cartelera no es siempre lo que la gente quiere ver, y que todos esos proyectos que como “Pushing Daisies” terminaron cerrando antes de las plataformas colaborativas adquirieran fuerza, eran ideas que el público quería ver en sus pantallas, y en el futuro serán ellos mismos los que se encarguen de que esas películas salgan a la luz, sin importar la opinión de Hollywood.

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Fuente:

O’Reilly, T. (2006) “¿Qué es la web 2.0?” Edición Online

Cobo, C.; Pardo, H. (2007) “Planeta web 2.0” Edición Online

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