Freepot: la maceta inteligente

Por | Martes, 2 diciembre, 2014

Diseño, innovación y sustentabilidad. Una nueva forma de acercar el concepto de crecimiento agrícola a las personas. Puede regar, cultivar y cosechar. Todo desde la comodidad de su cocina. Freepot, la  maceta inteligente,  ofrece una solución en miniatura para que cultive  sus propias hierbas.

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Pablo Genovese, creador de Freepot

Un poquito de magia

¿Cuántas veces a la semana va al supermercado? ¿Necesita cosas, hace su lista y de pasada compra lo necesario? ¿Sabe cuánto tiempo se demora en crecer una mata de tomates, una lechuga o, simplemente, el tiempo de crecimiento de esas hierbitas en bolsa, que saca de una caja de cartón?

Los tiempos actuales parecen habernos dejado completamente fuera de los procesos y tiempos naturales que posee la Tierra para entregarnos lo necesario para vivir. Mucho se discute sobre la conciencia medioambiental, el calentamiento global y la innovación. El dinero y la necesidad por impulsar iniciativas comercialmente rentables han otorgado a la vida humana en el siglo XXI la triste posibilidad de aislarse completamente de los procesos. Sin embargo, existen iniciativas como Freepot que le permiten volver a reencontrarse con lo natural.

Freepot es una maceta inteligente, de pequeñas dimensiones, que le ofrece la posibilidad de cultivar dos hierbas a la vez. Debe armarla por usted mismo, ya que ésta posee todos los insumos necesarios, además de un mix de cuatro semillas. Éste es el proyecto inicial de Agrofree, empresa creada por Pablo Genovese, ingeniero en diseño de productos de la UTFSM.  “La idea es llevar la magia del campo a las personas, aunque bueno… en este caso un poquito de magia”, comenta Pablo.

Es sólo una porción de la magia campestre, ya que Freepot mide 30x10x7 cm. Esta versión miniatura del proceso de cultivo permite, aunque sea desde la puerta de lo vanguardista, conectar a los individuos con el proceso de crecimiento de las hierbas. Ayudado por la tecnología, estas hierbas crecen un 40% más rápido que en condiciones normales. Y esto gracias al uso de tecnología, aunque no de modo invasivo, ya que Freepot posee un brazo lumínico, que se prende y apaga con la luz del día, automáticamente. Esto permite la  recepción de una cantidad de luz mayor y más dirigida.

Al adquirir Freepot, está accediendo a un proceso dirigido de cultivo. Ya que ésta viene con un folleto detallado del ensamblaje del producto, además de la forma de administrar el sustrato y los nutrientes. ¿Por el agua? No debe preocuparse mucho, ya que Freepot le indicará –se encenderá una luz roja- cuándo debe regar sus hierbas. Luego de un mes, usted tendrá la posibilidad de cortar albahaca, perejil, ciboulette y orégano. Desde el mesón de su cocina accederá a una experiencia gourmet de modo sencillo.

 

Verde, te quiero verde

¿Le interesa la idea?  El producto tiene un costo de 33 mil pesos. De hecho,  ya se realizó la primera venta en verde en el mes de octubre, a través de la página www.agrofree.com. En ésta se vendieron los 250 primeros ejemplares. Debido a que ya hubo un retraso en esta primera entrega, ya que “prometimos enviarlas antes de Navidad”, según indica Pablo, será él mismo quien repartirá personalmente el producto a sus primeros compradores, cumpliendo con el plazo. Aunque Freepot aún no llega al mercado de modo masivo, esto pronto será una realidad, ya que la empresa está en conversaciones con inversionistas, para que de este modo el producto esté al alcance de una mayor cantidad de personas.  Los mayores interesados en Freepot, y en el impulso sustentable de la empresa, “son adultos jóvenes, de 30 a 40 y tantos años, en su mayoría santiaguinos, con un marcado interés por el diseño y con una conciencia creciente del medioambiente”, indica Pablo.

Para la mencionada venta en verde, el trabajo se realizó en el taller y oficina de Agrofree ubicado en el centro de Viña del Mar. El armado y ensamblaje de las partes del producto fue una tarea realizada manualmente por los miembros del equipo. Cuando el producto alcance un nivel de producción a mayor escala, esto cambiará, con la posibilidad de producir partes en el extranjero. La segunda etapa, de expansión, y que aspira alcanzar un mercado más masivo, tiene consigo un trabajo comunicacional relevante, buscando posicionarse a través de sus embajadores; Soledad Onetto (periodista tecnológica), Andrea Obaid  y Cristián Campos –ambos periodistas científicos- y  Carlo Von Mühlenbrock (chef profesional).

Motor ambiental

Con Freepot como una versión miniatura del proceso de cultivo, la empresa Agrofree pretende abrir un nuevo espacio en el mercado chileno. Freepot viene a ser el primer bocado de una serie de productos que ya se están desarrollando, siguiendo la misma línea de diseño, tecnología e innovación. Uno de ellos es Freefood, una estructura vertical, que permitirá el cultivo personal de hortalizas. Funcionará con el mismo proceso interactivo, amigable y tecnológico de Freepot. De este modo, desde una pequeña maceta de autocultivo, se podrá acceder a artefactos de carácter vanguardista que re-vincularán a los individuos con lo que les debiera ser inherente; la naturaleza. Es el redescubrimiento de lo olvidado, la reconexión con lo básico, el regreso a la conciencia como motor ambiental.Fernanda-Cortes-1




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